"Quiero ser rosa y ser directiva"

Una frase extraída de un webinar que no me conseguía engancharme y solo lo hizo cuando escuché “quiero ser rosa, por qué no puedo ser “rosa” por ser directiva” . El contexto era Marketing y mujeres STEM.

La ponente (prometo que no recuerdo el nombre) se refería a que por el hecho de ser mujer y directiva, no se puede ser “rosa”, no se puede ser “emotiva, dulce, o cariñosa”, ya que “el liderazgo no se concibe así”.

¿Creéis que se permite a la mujer directiva seguir un modelo de liderazgo que aunque empático, transformacional, inclusivo y demás características necesarias en un buen líder, no pueda ser “rosa” y tenga que masculinizar su posición ?

Hablamos mucho de diversidad, inclusión y paridad, ¿pero admitiendo la gestión emocional “rosa” en el liderazgo? . Yo sí creo que las habilidades sociales son naturalmente distintas , no así las capacidades y aptitudes para liderar, pero… aquí tengo mis dudas.

¿Cómo lo ves?

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¿No somos acaso todos diferentes? yo creo que sí.
Para mi el liderazgo no se apoya en características etiquetadas de “masculinas”. El liderazgo se obtiene (que no se es, ya que es el equipo quien te lo proporciona) con tu modo de relación y adaptación al equipo para conseguir una serie de tareas. Esta adaptación permite que en cada equipo el liderazgo se ejerza de un modo diferente dependiendo del líder y del equipo.

Coincido contigo @AnnaDC que hay personas que al ejercer su liderazgo de un solo modo, muy extendido y crean el equipo que funciona con dicho modo de liderazgo. Pero como digo eso no quiere decir ni que sea el único, ni el más efectivo, ni por su puesto el que valga para todas las situaciones.

Por tanto, desde mi punto de vista se puede ejercer el liderazgo de cualquier modo que el equipo te siga.

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Genial respuesta! Efectivamente el liderazgo debería entenderse como un modelo que permita hacer crecer al equipo, que motive , que integre, que facilite., sin cualidades de género que lo empodere.

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No sé si hay un liderazgo ‘rosa’.

En mi experiencia, creo que las diferencias entre hombres y mujeres a la hora de gestionar equipos dependen más de factores estructurales y culturales que se dan en cada empresa que del carácter personal.

Si tú no quieres hablar de la familia en el trabajo o eres más o menos efusiva, es cosa tuya.

Si la empresa no te deja conciliar o te ves obligada a sacrificar más cosas que tus compañeros para progresar profesionalmente, eso es algo muy distinto.

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Hola Javier

Totalmente de acuerdo con los factores estructurales y culturales de cada empresa, a lo que añadiría los propios factores sociales.

Me gustaría compartiros una entrevista a Eva Díaz, CEO y consejera delegada de Appogeo Digital, quien comparte su experiencia siendo directivo… y posteriormente directiva. Es muy interesante.

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@navarros Todos somos diferentes y por supuesto, no se puede generalizar, pero lo cierto es que hay actitudes más ligadas al género masculino y otras al género femenino. Y, por poner un ejemplo de otro estilo, del mismo modo que los corredores de raza negra suelen ser mejores que los blancos y los nadadores peores (cuestión de genética), tambien hay diferencias genéticas por género y eso condiciona, de manera generalizada, ciertas actitudes y tendencias.

Además, por supuesto, de los condicionantes culturales. Los griegos clásicos ya asociaban los valores como la fortaleza y la valentía a los hombres, y la emotividad a las mujeres. Los sikhs indios usan siempre los mismos apellidos, Singh, que significa guerrero para los hombres y Kaur, que significa princesa para las mujeres.

Lo cierto es que históricamente los “jefes” (y no los llamo líderes porque ser un jefe y un líder no es lo mismo) han sido en España masculinos… Recordemos que hace tan solo unas décadas las mujeres necesitábamos permiso masculino para todo y que los jefes solían tener unas actitudes despóticas muy marcadas. La figura del líder tal y como se entiende ahora era minoritaria y la presencia de las mujeres en el mundo empresarial estaba relegada a posiciones de poca relevancia.

¿Qué ocurre cuando las mujeres comienzan a adquirir peso en el mercado laboral? Que muchas se creen -y en algunos casos con razón- que si no copian esos malos hábitos y actitudes masculinas, se las van a comer. Y se convierten en la copia más desagradable de un modelo de hombre desagradable.

El liderazgo es otra cosa, es que la gente te siga porque cree en ti, no porque tú se lo ordenes o lo manipules, pero desgraciadamente muchas empresas y sectores no se mueven por líderes, sino por lo que yo prefiero llamar “jefes despóticos”.

También hay otra diferencia. Hay mujeres que a determinada edad deciden ser madres. Y eso implica, por ejemplo, cosas que un hombre por las que jamás pasará, como vivir un embarazo (para bien o para mal), dar de mamar a tu hijo o decidir si le dejas de dar de mamar para reincorporarte a trabajar. Y sin hablar de características físicas que nos distinguen (y que tienen influencia a nivel emocional, también en la toma de decisiones y en como ejerces liderazgo en tu equipo), hay otros condicionantes culturales…

Efectivamente, cada persona ejerce el liderazgo de una manera distinta. He tenido jefes masculinos terribles y una mujer a la que no quiero volver a ver ni en pintura, que me amargó totalmente la existencia. También líderes maravillosos masculinos. No puedo hablar de mi experiencia directa con buenas líderes femeninas porque mi única jefa mujer (no he tenido más, ni antes ni después), era una auténtica hija de puta. Pero sí puedo hablar de líderes femeninas fantásticas, con las que comparto visión y valores que no han sido mis responsables directas.

Yo si creo que hombres y mujeres somos-de manera general- diferentes por motivos genéticos y culturales y que, precisamente por ello, tenemos actitudes diferentes, hasta cuando ejercemos liderazgo. Y diferente no implica mejor o peor, simplemente diferente.

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Totalmente de acuerdo @Ratoncita , concedo más peso al bagaje cultural que al genético pero ambos tienen un peso y fijan una predeterminación que es costosa de gestionar.
Por eso las generalizaciones sirven como orientación pero no como guías. Me gustaría ver más personas como tú en las tertulias… Un places compartir foro contigo.

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@navarros El discurso de todos somos iguales (en cualquiera de las direcciones) siempre me ha parecido muy incoherente. Todos somos diferentes y hay caracteríticas genéticas y culturales que te predisponen a actuar de determinada manera, dependiendo de tu género, raza, nacionalidad, etc…

Para mí todos tenemos en común ser personas y todos deberíamos de tener los mismos derechos y obligaciones. Pero sin olvidarnos de nuestra diversidad, que para mí, más allá de que en algunos casos sea pueda llevar a actuaciones negativas, es lo que precisamente nos ayuda a enriquecernos. Me encanta que seamos diferentes porque así podemos aprender los unos de los otros. (o las unas de los otros y viceversa, en este caso)

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Madre mía, qué interesante esta entrevista… no la conocía y me ha explotado la cabeza

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Cuando hablas de las diferencias genéticas entre hombres y mujeres por género, ¿te refieres en realidad al sexo?

@HanaKanjaa Tenía una amiga que ahora está en proceso de transición a ser hombre. El cambio que ha habido en él desde que se hormona es brutal (y no me refiero sólo al físico, que es lo primero que se ve). Su sexo es femenino (no está operado) pero su género es masculino (es y se siente hombre). No sé si así te aclaro a qué me refiero :wink:

Hola @AnnaDC !

Me parece fascinante este tema.

Creo que, como han dicho los demás, es un tema más bien cultural, y de condicionamiento social, y no tanto de que haya diferencias en el sexo, de manera biológica, etc.

Un ejemplo personal: yo me considero un hombre con energía muy femenina. Y soy buen líder de forma natural precisamente por eso. De hecho, creo que el liderazgo femenino tiene cualidades mucho más “sanas” que la mentalidad de tiburón, workaholic, etc que siempre se ha asociado típicamente a lo “masculino”. También tengo mi parte “guerra”, pero cada vez lo veo más desgastando y tóxico.

Creo que aunque tradicionalmente se han asociado X valores o forma de ser a lo típicamente masculino y típicamente femenino, esas etiquetas ya no tienen sentido hoy en día. Todos los seres humanos tenemos ambas energías. Habrá quien sea más un 60/40, otros un 50/50, o dependiendo del día, estado de ánimo, etapa vital, puedes sentirte más hacia un lado u otro, tener una tendencia, etc. ¿Qué más da el sexo biológico de la persona?

Simplemente tendríamos que hablar de “formas de ser”, o cualidades, personalidad, etc, y esas cualidades son líquidas, y pueden estar presentes en combinaciones muy dispares: líder masculino super empático y emocional, líder femenina guerrera workaholic, despotas en ambos bandos, etc etc.

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Como dicen los franceses: vive la difference!
Somos diferentes, ¿y qué? La diferencia nos hace más fuertes, nos hace mejores.

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Y si se consigue integrar esa diferencia, sería fantástico. Bien dicho Judith, ojalá el liderazgo actual permita estilos diferentes aunque más que probablemente igual de efectivos. En esto último, sigo teniendo mis dudas.

En el caso de las mujeres, creo que el “patrón masculino” sigue imperando en la cultura de las empresas. Si como emprendedoras conseguimos visibilizar que esas diferencias equivalen a “vive la difference” será estupendo.
Gracias Judit.

@AnnaDC depende de qué se considere efectivo :wink: y eso va a depender de quién esté por encima…

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Para mí este tipo de debates son irrelevantes, salvo estudios académicos específicos.

Las cualidades y habilidades de todo tipo son personales, o mejor aún, personalisimas. Y por tanto no hay que intentar establecer ningun tipo de marco que sirva para prejuzgar nada, porque al final se establecen juicios falsos y perjudiciales.

Totalmente de acuerdo Susana.

Y si quien esté encima se conduce influenciado por sesgos inconscientes, prejuicios o directamente estereotipos, desde luego habrá diferentes consideraciones de lo efectivo. Y no conozco a nadie que esté libre de sesgos ni prejuicios la verdad.

@AnnaDC Tener sesgos y/o prejuicios es lógico (humano, lo que no quiere decir que sea correcto)

Yo siempre digo que no soy racista excepto con los catalanes y los franceses (y no me malinterpretes, no es que sea racista con catalanes y franceses, sino que a priori, son dos nacionalidades que no me generan simpatía y eso me condiciona, pese a ser consciente de ello…). Siguiendo con el ejemplo anterior, a pesar de ello tengo grandes amigos catalanes y franceses y he estado en lugares de Cataluña y Francia que me han encantado, pero si mi reticencia con catalanes o franceses fuera una traba para conocer gente de estos lugares o mismamente los sitios y cosas bonitas que tienen, entonces ya no sería un sesgo “humano”, sino estupidez y falta de amplitud de mentes. (la mía, en este caso)

Tú puedes pensar que un ambiente competitivo es lo mejor para los resultados de la empresa, pero si tu equipo está estresado, angustiado y la rotación es elevada (a pesar de que consigas los resultados) y no te planteas que estés equivocado, el que fallas eres tú, no es producto del sesgo humano…

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Perdona la ironía, pero al leer el título (y ser yo catalán), había entendido lo de ser “rubia” (rossa) y directiva! Bromas aparte, creo que es un tópico hablar de ser mujer y ser sensible, femenina y humana, como si fueran unas cualidades “intrínsecas” y exclusivas de la mujer. Por un lado, ni todas las mujeres tienen esas cualidades mal llamadas “femeninas”, ni todos los hombres carecen de ellas!

Lo que es una lástima es que, en nuestro paradigma actual en el “mundo de los negocios”, se valoran más las cualidades consideradas (y mal llamadas) “masculinas”, como, entre otras, la determinación, la competitividad o la ambición, que huelga decir que tampoco con exclusivas del hombre! Pero lo negativo de estos “valores” del mundo de los negocios actual hace que muchas mujeres tengan que adoptar esas “cualidades” para prosperar profesionalmente!

Tampoco voy a entrar aquí en “los efectos colaterales” que tiene la profesión para la mujer, lo relativo a la “conciliación familiar” o a tener que optar por ser “madre o profesional”, que es completamente discriminatorio e injusto, dicho sea de paso!

Más allá de estos tópicos, el tema se podría resumir en dos aspectos clave:

  • por un lado los “roles y cualidades” respectivos y exigidos (y exigibles) por la sociedad a los hombres y a las mujeres no benefician a ninguno de ambos, pues les niega su singularidad, personalidad y crecimiento como personas; y

  • dos, el mundo hoy más que nunca lo que necesita son “valores humanos”, tanto “masculinos” como “femeninos”, provenientes del hombre y de la mujer de forma igualitaria y complementaria, por cierto y dicho sea de paso, sea cual sea “su género”!

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