Omertà en Recursos Humanos

Últimamente, en Linkedin estoy leyendo consejos de muchos expertos en recursos humanos de empresa. No sé, al algoritmo le ha dado por ahí.
El caso es que todos los expertos defienden que no hay que ir por las redes hablando mal de experiencias laborales pasadas… Porque a las empresas no les gustará alguien que potencialmente hablará mal de ellas. Esa omertà, esa ley del silencio, no es otra cosa que decir a los trabajadores que trabajen y callen. Que no adviertan de lo que pasa a futuros candidatos… Que se obvien situaciones que se dan…
¿No sería más sencillo crear unas empresas (o convertir las existentes) de las que los trabajadores se sientan tan orgullosos de trabajar en ellas que no paran de hablar bien de esas organizaciones?

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Ahora la moda es contratar a “Chief Happiness Officers”.
Lo que no sé si es más postureo o de verdad es un cambio.

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Eso suena a incremento de estructura por la parte de arriba o de aumento de sueldo de alguno de los directivos. Vaya, lo que en entidades sociales significa “van a pringar los técnicos con más trabajo y menos sueldo porque han metido a más gente en oficinas”…

Yo creo que empieza a ser un cambio, por obligación, pero un cambio. Las empresas están viendo como su talento demanda salario económico y emocional y la única manera de convencerles para que se queden y aporten a la empresa es un dpto. que cuide al empleado.

Por otro lado, lo de no hablar mal de las otras empresas… creo que sería bueno poder hacer públicas las malas prácticas de las empresas. Pero entiendo que las empresas que no cuidan a su talento prefieren gente que calle y trabaje. En algunas empresas antes de hablar mal fuera prefieren que lo hagan en casa y ver si se puede mejorar, estas son las que cuidan a los empleados.
Pero incluso en las mejores familias siempre hay cosas que mejorar.

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Hola.

Yo sí creo que se trata de un cambio y sobre todo por necesidad, ya que independientemente de en qué generación estemos pensando, toda persona da ahora importancia al salario “emocional”, a los beneficios sociales que exceden de la pura retribución monetaria, al contar con un entorno que ponga el foco en la persona.

Las empresas necesitan de perfiles que sepan atraer y fidelizar el talento llevando los valores y la cultura empresarial al día a día de la plantilla mediante programas y acciones dirigidas a contribuir al bienestar de toda persona…así que bienvenida (y por fin) la figura CHO.

¿Qué ocurre? Que si la cultura de la organización no tiene en cuenta para empezar los derechos laborales, el implementar acciones de este tipo tiene el efecto contrario (si tenemos a nuestra gente trabajando 16 horas y ojo si no lo hacen, no les metas a capón sesiones de mindfulness para que produzcan más) Y esto con la pandemia también lo hemos visto. Happycracia al poder .

Como todo, primero valores ,cultura, y luego viene todo lo demás, y con ello los buenos perfiles y mejores profesionales.

Saludos a todos y todas.

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