¿Cuando escribimos lo hacemos pensando en que los demás nos entiendan?

A pesar de sonar rimbombante, accesibilidad cognitiva no es, ni más ni menos, que comunicarnos con los demás de una manera que cualquiera puda entender. Puede parecer de sentido común el que si quieres que el otro te entienda tienes que hablar su mismo idioma, pero no siempre es así.

Los médicos, por ejemplo, tienden a utilizar terminología que raras veces los pacientes entienden. Y, si bien es verdad que esto poco a poco va mejorando, ¿quién no ha salido de una consulta médica y ha entrado en Google para enterarse, en realidad, de qué era lo que tenía?. (y asustarse por cualquier cosa porque en Google todo es cáncer y te vas a morir :rofl:)

Pero no es exclusivo de ellos. En cualquier profesión/sector existe una terminología propia, una jerga que los que pertenecen a ese sector entienden fácilmente, pero que resulta un enigma para los ajenos a él.

Muchas de esas palabras son anglicismos, otras veces iniciales (o iniciales sobre anglicismos), otras simples metáforas y, por último, algunas carecen de todo sentido

  • Utilizamos smoke test para hablar de pruebas rápidas para comprobar el funcionamiento de un producto.
  • Usamos Departamento de OD (organizational development, o sea, departamento de desarrollo organizacional) porque suena más bonito que recursos humanos.
  • Nos llenamos la boca con siglas como KPI (Key Performance Indicators, dicho en cristiano, en base a qué/cómo vamos a medir nuestros objetivos), MVP (Minimum Viable Product, o sea, producto mínimo viable), CPC (cost per click o coste por click), y un largo etc… porque nos hemos acostumbrado a hablar asi.

Pero lo cierto es que cualquiera que no venga del sector o que estando en el sector no esté exactamente en el mismo área, no nos va a entender.

Tardé varias reuniones en enterarme de que headcounts (cuenta de cabezas, que a mí me suena a borregos en el rebaño) se utilizaba en recursos humanos para contabilizar empleados. Que en el gimnasio ya no tengo un entrenador, ni un monitor, si no un trainer. O que una incubadora, en el mundo empresarial, no era un lugar donde se ponían a los bebés nacidos antes de tiempo o débiles sino una empresa que ayudaba a otras recién nacidas a crecer y desarrollarse…

Cuando escribo fuera de mi lugar de trabajo, intento hacerlo de la forma más sencilla posible. A veces no lo consigo, pero intento pensar en que estoy escribiendo para mi madre, o para cualquiera de mis amigos que no tiene ni idea de mi trabajo y eso me ayuda a la hora de ser menos técnica y utilizar un lenguaje mucho más accesible.

¿Y vosotros, intentáis escribir de una manera accesible? ¿Qué palabras técnicas os llamaron más la atención la primera vez que las escuchásteis?

1 Like

Eso es…
Personalmente, intento escribir de forma que se entienda. Sin duda, hay veces que no lo consigo.

Lucho habitualmente en el terreno de la accesibildad cognitiva, ya que en mi trabajo como formador de personas con discapacidad, explicarles algunos botones de Word, Excel o de cualquier sistema operativo, a veces es darse contra un muro una vez tras otra.

Por ejemplo, al descargar un programa, ¿cómo se vería si en lugar de “Ejecutar” apareciese “Haz que se quede en el ordenador”?

1 Like

Es un tema muy interesante, en el diseño de producto, ya están trabajando por utilizar comunicación clara a través del rol de UX writter o un redactor para la experiencia de usuario. Me parece un tema muy interesante pero también es un tema difícil de tratar porque al final se utiliza un lenguaje pensando para la mayoría.

En mi primer trabajo como postproductor de vídeo se me quedó cara de tonto cuando utilizaron la palabra supper para referirse a las cartelas o sobreimpresiones que se ponen en los vídeos. Y así un montón de términos técnológicos; en algunas ocasiones cuando hablo con jefazos, o stakeholders, utilizo términos en inglés porque les parece más caro y me dan más tiempo para trabajar. Lo que es es la percepción de las personas…

En cuanto a lo que comenta @Joan_F_Jerez es un tema complicado porque al final, como ya he dicho al principio de mi post, se dirigen a la mayoría e incluir versiones por cada discapacidad es realmente difícil. @Joan_F_Jerez ¿Tú qué propondrías? ¿Versiones personalizadas por discapacidades o alguna forma de aunar muchas en una y generar una para las personas que son “neurotípicas” y otras para personas con alguna discapacidad?

Sí, es un tema complicado, pero, si duda, descartaría la opción de una versión para “Neurotípicas” y otra para personas con algún tipo de discapacidad. Primero, porque podría entenderse como una perpetuación del “nosotros y ellos”, por lo tanto, replicar un sistema excluyente. Segundo, porque las discapacidades son un mundo de una enormidad de matices. Por ejemplo, alguien con discapacidad visual, dependiendo del grado, leerá las letras con más o menos dificultad, pero escogiendo una tipografía adecuada así como permitir que el aumento de pantalla no descoloque nada en la configuración de la web, ya sería un grandísimo avance. Así como configurar bien las webs para que los lectores de pantalla para personas invidentes funcionen correctamente.

También tenemos que tener el cuenta que hay discapacidades que no afectan a nivel cognitivo, con lo que la comprensión queda intacta. Sin duda, una buena política de contenido asequible (sin llegar a niveles que pueden llegar a malinterpretarse) es lo mejor. ¿Es necesario el bombardeo de tecnicismos? Plantearse cosas así.

Y luego está la discapacidad no detectada o no diagnosticada. Me pongo por ejemplo: tengo Daltonismo, no el típico (confusión de verde con rojo) sino una variante en el que confundo gamas de verdes, grises y azules… Por lo que webs que diferencian cosas con colores o las estadísticas en gráficos no me ponen las cosas fáciles. Hay gente que no sabe que tiene una discapacidad, o su problemática no se considera como tal (yo no tengo reconocido ningún grado), pero en su día a día tiene que lidiar con “desafíos”.

Por lo tanto creo que, en resumen:

  • El contenido, escrito de una forma lo más asequible posible (claro, a más tecnicismos, reduciremos en número de destinatarios)

  • Facilitar el uso de un producto haciendo un uso racional de los colores, escogiendo gamas con mucho contraste, evitar las que son muy próximas…

  • Usar tipografía que sea “inclusiva”

  • Asegurarse que el producto sea compatible con elementos que usan las personas con discapacidades sensoriales para desarrollarse con autonomía

  • Sobretodo, no pensar en una opción especialmente pensada para personas con discapacidad y otra para los que no la tengan. El uso de los mismos productos por parte de todos es lo que genera inclusión.

4 Likes